04.19.07

- ¿Qué inversión me conviene más?

Publicado en - Extracto del día a 4:59 am por Miguel Ángel Torres González

La finalidad de todas las inversiones es la obtención de rentabilidad. En consecuencia, la característica más importante de la actividad inversora es la búsqueda de la predicción del futuro desconocido (desconocido siempre y para todos), para poder sacar provecho de predicciones cuanto más acertadas mejor. Dicho de otro modo, el inversor trata de reducir la incertidumbre que siempre existe en beneficio propio (si es capaz de acertar) al adelantarse a otros inversores. La reducción de la incertidumbre tiene un coste, de forma que cuanto más segura es una inversión, menos potencial de ganancia tiene.

Objetivamente, no hay inversiones mejores ni peores, pero sí existen inversiones que se adaptan mejor a las necesidades, estilo personal, edad y plazos a la vista. Los productos en los que se invierta deben, además de acercarle a su objetivo patrimonial, permitirle que afronte su devenir sin ansiedad ni arrepentimiento. Deberá elegir de forma que se sienta a gusto con su inversión, independientemente de la rentabilidad que consiga. Si la posible pérdida en una inversión le va a provocar más insatisfacción que la alegría que le pueda proveer una excelente rentabilidad en la misma inversión, elija otro producto, uno en el que la relación rentabilidad/riesgo se adapte a su perfil.

Tan injustificada está la inversión al 100% en bolsa de un inversor de 70 años de edad, como la inversión exclusiva en productos de renta fija en el caso de otro inversor de 30 años que dispone de un patrimonio financiero neto que no deberá utilizar en un largo plazo.

Por último, es posible que decida dejar en manos de un gestor profesional la gestión de su patrimonio. Es una idea tan respetable como decidir gestionarlo usted mismo. Pero si opta por gestionar usted mismo, asegúrese de que además de poseer los conocimientos mínimos necesarios para ello (que son realmente mínimos), disfrutará haciéndolo (ya que deberá dedicarle tiempo al seguimiento de sus inversiones, pero sobre todo, que está dotado de la única herramienta imprescindible para invertir adecuadamente: el sentido común. Los mercados financieros están condicionados, además de por la economía, por decisiones personales que no dejan de ser subjetivas, y por tanto susceptibles de euforias y pánicos colectivos desmedidos que a corto y medio plazo llevan a locuras masivas y a mercados ineficientes. El tiempo lo acaba poniendo todo en su sitio, por eso el sentido común que le permita aprovecharse de las ineficiencias del mercado será su principal aliado y su más valiosa herramienta.

La sección “extracto del día” se actualizará con periodicidad, generalmente a diario