04.30.07

- Cuánto más se puede ganar en la bolsa

Publicado en - Detalles curiosos en torno a la inversión, - Extracto del día a 7:32 am por Miguel Ángel Torres González

Si nos basamos en las rentabilidades históricas, no hay duda, la bolsa gana por goleada a la renta fija, hasta el punto de que, tomando datos de la bolsa americana, el rendimiento bursátil supera en un 8% anual acumulativo a los bonos si consideramos los últimos 60 años. Incluso, si consideramos desde 1926, con los desplomes de la gran depresión de 1929, el saldo sería el mismo.

La diferencia es más palpable si consideramos lo que tendríamos hoy de haber invertido un dólar en 1926 en bolsa, y otro dólar en pagarés del tesoro americano. El dólar invertido en bolsa se habría convertido en más de 2.500 $ nominales, y en algo más de 250 $ reales descontando el efecto de la inflación. El dólar en pagarés serían hoy 16 $ nominales, y sólo 1,70 dólares reales.

¿Quién renuncia voluntariamente si no es influido por la aversión al riesgo, a multiplicar sus ahorros por más de 100 a lo largo de 80 años?. Por supuesto, nadie vive tanto tiempo para invertir y esperar 80 años para gastar, pero tenemos que ir a series de tiempo tan largas para dar más solidez a la experiencia existente.

En plazos más cortos, y si se invierte en bolsa cuando está en el pico máximo de un ciclo se puede estar en pérdidas varios años (el ejemplo de la bolsa Japonesa es el más cercano, pues vale ahora aproximadamente la mitad que hace 15 años).

En resumen: ¿Invertir en bolsa? Decididamente sí, pero haciéndolo escalonadamente o evitando los picos de ciclo alcista. Eso sí, diversificando, invirtiendo en empresas de valor y siendo pacientes. La recompensa merecerá la pena.

¿Es buen momento ahora? Probablemente no, cuatro años de subida cansan, y aunque por multiplicadores (ratio PER) la bolsa no parece cara debido a que los beneficios de las empresas han crecido de forma paralela a las cotizaciones, la tortilla se puede dar la vuelta en cualquier momento.

04.26.07

- Lo que más hace subir y bajar a la bolsa

Publicado en - Extracto del día a 3:57 pm por Miguel Ángel Torres González

Los precios de las acciones se mueven por expectativas, por lo que se espera que ocurra, y por eso se dice de las noticias ya conocidas que la cotización lo tiene “descontado” (quiere decir que una noticia ya conocida no influye sobre el precio de un valor, influyó cuando la noticia se conoció.

 Lo que más hace subir la bolsa es la previsión de que aumentarán los beneficios de las empresas. Todos los acontecimientos que puedan influir sobre esta variable influirán sobre la cotización de un valor; en caso de que surja una noticia por la que fácilmente se deduzca que va a aumentar el beneficio (BPA cuando nos referimos al beneficio por acción), la cotización lo reflejará con rapidez, pero cuando su efecto sea insidioso o poco evidente, hasta puede parecer que no influye. Pero es seguro que si hace aumentar el BPA, a la larga se reflejará en un aumento de la cotización de la empresa. Así de simple y así de complicado. Todo lo demás, sólo es importante en la medida que pueda hacer que el BPA suba o baje.

 Este año tenemos una buena noticia en ese sentido, baja el Impuesto sobre sociedades del 35% al 32,5%, lo que directamente hará aumentar el BPA en la misma cuantía que se ahorre del pago de impuestos. El año próximo igual, bajará del 32,5% al 30% ese impuesto. Así pues, las empresas tienen una ayuda para seguir dando alegrías en la medida que esto les permita aumentar beneficios, a pesar de que no lo tienen fácil por lo acostumbrados que nos tienen en los últimos años a regalarnos la oreja con incrementos de beneficios fabulosos.

Si tiene tiempo, o si le gusta, analice cómo cada noticia influye en la cotización de un valor o de un índice, y llegará a esa conclusión, si es bueno para el beneficio la cotización subirá, si minora ese beneficio previsto, bajará.

En el lado contrario, el “coco” que hace temer que bajará el BPA (la peor noticia posible para el precio de un valor en bolsa) es la inflación, pues la inflación se come poder adquisitivo, y es como una bola de nieve cada vez mayor y más peligrosa por los efectos en cadena que tiene sobre los tipos de interés y sobre el consumo. Si se consume menos, las empresas venden menos y ganan menos, y encima los créditos le resultan más caros. Los desencadenantes más bruscos de la depresión económica, y con un efecto más demoledor a corto plazo, es la falta de confianza y la incertidumbre, pero si al final se recupera la confianza y desaparece la incertidumbre sin daños colaterales, las cotizaciones se pueden recuperar con la misma velocidad con que descendieron.

Nadie es adivino para poder predecir la evolución de la bolsa, pero en el momento que entienda cómo cada variable económica, sea la que sea, influye en los factores comentados, habrá adquirido todos los conocimientos que necesita para operar en bolsa. Si a eso le añade una pizca de sentido común, dos gotitas de disciplina y una cucharada de sangre fría, y no le ciega la ambición, reúne todas las condiciones para ganar mucho dinero en bolsa.

04.25.07

- Su pensión pública también dependerá de la Bolsa

Publicado en - Extracto del día a 5:14 pm por Miguel Ángel Torres González

Sí, como lo lee, aunque no invierta en Bolsa, su pensión dependerá en el futuro más de ella. Actualmente, la Seguridad Social es excedentaria, ingresa más de lo que gasta en el capítulo de pensiones, pero con el envejecimiento poblacional se invertirá esa relación, y en un futuro al que nadie pone fecha fija, pero que será entre 2015 y 2020, puede haber problemas. Como ahora sobra, la SS ha constituído un fondo, una hucha, al que destina el dinero que ahora le sobra, y ya tiene casi 40.000 millones de euros, que invierte en renta fija obteniendo una rentabilidad sin riesgo pero exigüa. Notición: el Gobierno y los agentes sociales han suscrito un pacto que permitirá invertir un porcentaje de ese fondo(no se habla de cantidad pero se especula en torno al 30%) en renta variable.

Debemos felicitarnos todos por esta decisión, los futuros pensionistas, porque cobrarán un poco más, la bolsa es más arriesgada, pero a largo plazo siempre más rentable. Y los accionistas, porque ese dinero se invertirá casi seguro con vocación de estabilidad largoplacista, en empresas de valor, y serán al principio un motor que anime las cotizaciones, y después un amortiguador que mitigará caídas bruscas en momentos de pánico vendedor. Si es el 30%, serán, a fecha de hoy, casi 12.000 millones de euros, el 1,5% de la capitalización actual de la bolsa española (aunque supongo que algo se invertirá también en valores extranjeros). Le deseo a esta iniciativa el éxito que merece la valentía de la decisión, y cordura para gestionar tanto dinero, a la vez que felicito a los impulsores de la idea.

(Y mañana, las consecuencias de la rebaja del Impuesto sobre Sociedades en el futuro beneficio de las empresas cotizadas).

04.24.07

- La bolsa se ha desplomado, ¿es el anuncio del fin de ciclo?

Publicado en - Extracto del día a 6:03 pm por Miguel Ángel Torres González

La bolsa ha caído hoy, 24 de abril, casi un 3%. Los especuladores de corto plazo, sobre todo si tienen acciones de empresas inmobiliarias, probablemente hoy concilien mal el sueño. Pero el inversor tranquilo, el largoplacista, el que no ha comprado a crédito, probablemente se esté frotando las manos, pueden surgir jugosas oportunidades de compra; además, el inversor tranquilo, el que compra valor, ya no debería tener inmobiliarias en su cartera, no deja de comentarse que están sobrevaloradas, que ya cotizan por encima de su precio objetivo, que están a un PER muy elevado. Ciertamente, una de las mejores varas de medir lo caras que están en bolsa las inmobiliarias es comparar su cotización con los activos reales que poseen. El mercado suele penalizar a estas empresas, de forma que suelen cotizar bastante por debajo del precio de mercado de los activos que poseen (curioso sí, pero cierto, es como si un piso que vale 300.000 euros, cotizara en bolsa, siguiendo la regla del descuento lo haría por aproximadamente 250.000, ya que esa “penalización suele oscilar entre el 20 y el 30%).

 Muchos analistas avisaban de esa sobrevaloración basándose en ese dato, en que la mayoría ya cotizan por encima del valor de sus activos. En todo caso, la caída es excesiva, resultado del pánico vendedor (antes hubo pánico comprador, como de Astroc hasta que empezó a caer, o el de Metrovacesa durante el período que duró la lucha por su control, aunque en casi todas las inmobiliarias ha existido en mayor o menor medida en el último año).

 Y siempre que hay pánico, se produce el efecto dominó, el sector empresarial protagonista hace que bajen también empresas cuyos beneficios no se verán afectadas por el problema desencadenante del pánico. Puede ser el caso de los Bancos, que también han bajado mucho por si acaso (por si han otorgado créditos a las inmobiliarias que ahora no podrán cobrar, es el motivo más esgrimido para justificarlo). El tiempo lo pone todo en su sitio, y si las inmobiliarias estaban sobrevaloradas, les costará subir, pero si los Bancos no ven mermados sus beneficios, recuperarán su cotización.

Por eso pienso que muchos de los inversores largoplacistas, de los que invierten en valor, se están frotando las manos, y empiezan a apuntar hacia Bancos que, si ya estaban a un precio atractivo, esta bajada desmedida, que puede prolongarse algún día más, los colocará a precio de saldo. Para comprar acciones, sentarse encima de ellas, cobrar dividendos, y esperar, …

¿El fin del ciclo alcista está cerca? Probablemente, empieza a haber señales: las inmobiliarias tan caras, y las automovilísticas también, y más de cuatro años subiendo, son motivos de peso. Pero la economía mundial va bien, los beneficios empresariales siguen creciendo, y vender ahora supone pagar plusvalías y comisiones, y perder oportunidades. Yo, si estuviera en liquidez, ahora no compraría. Pero de estar invertido, si fuera en Bancos, Telecos y Aseguradoras, tampoco vendería.

En cualquier caso, yo hoy dormiré tranquilo.

04.19.07

- ¿Qué inversión me conviene más?

Publicado en - Extracto del día a 4:59 am por Miguel Ángel Torres González

La finalidad de todas las inversiones es la obtención de rentabilidad. En consecuencia, la característica más importante de la actividad inversora es la búsqueda de la predicción del futuro desconocido (desconocido siempre y para todos), para poder sacar provecho de predicciones cuanto más acertadas mejor. Dicho de otro modo, el inversor trata de reducir la incertidumbre que siempre existe en beneficio propio (si es capaz de acertar) al adelantarse a otros inversores. La reducción de la incertidumbre tiene un coste, de forma que cuanto más segura es una inversión, menos potencial de ganancia tiene.

Objetivamente, no hay inversiones mejores ni peores, pero sí existen inversiones que se adaptan mejor a las necesidades, estilo personal, edad y plazos a la vista. Los productos en los que se invierta deben, además de acercarle a su objetivo patrimonial, permitirle que afronte su devenir sin ansiedad ni arrepentimiento. Deberá elegir de forma que se sienta a gusto con su inversión, independientemente de la rentabilidad que consiga. Si la posible pérdida en una inversión le va a provocar más insatisfacción que la alegría que le pueda proveer una excelente rentabilidad en la misma inversión, elija otro producto, uno en el que la relación rentabilidad/riesgo se adapte a su perfil.

Tan injustificada está la inversión al 100% en bolsa de un inversor de 70 años de edad, como la inversión exclusiva en productos de renta fija en el caso de otro inversor de 30 años que dispone de un patrimonio financiero neto que no deberá utilizar en un largo plazo.

Por último, es posible que decida dejar en manos de un gestor profesional la gestión de su patrimonio. Es una idea tan respetable como decidir gestionarlo usted mismo. Pero si opta por gestionar usted mismo, asegúrese de que además de poseer los conocimientos mínimos necesarios para ello (que son realmente mínimos), disfrutará haciéndolo (ya que deberá dedicarle tiempo al seguimiento de sus inversiones, pero sobre todo, que está dotado de la única herramienta imprescindible para invertir adecuadamente: el sentido común. Los mercados financieros están condicionados, además de por la economía, por decisiones personales que no dejan de ser subjetivas, y por tanto susceptibles de euforias y pánicos colectivos desmedidos que a corto y medio plazo llevan a locuras masivas y a mercados ineficientes. El tiempo lo acaba poniendo todo en su sitio, por eso el sentido común que le permita aprovecharse de las ineficiencias del mercado será su principal aliado y su más valiosa herramienta.

La sección “extracto del día” se actualizará con periodicidad, generalmente a diario

04.11.07

- Finalidad de esta página

Publicado en - Finalidad de esta página a 6:17 am por Miguel Ángel Torres González

Compartir experiencias en torno a las inversiones bursátiles, y a todo lo que tenga que ver con la gestión patrimonial individual (gestión de préstamos, apalancamiento financiero, rentabilidad financiero-fiscal de las inversiones). Opiniones, comentarios, previsiones, consultas, serán bienvenidas y tratadas de forma absolutamente desinteresada.

04.10.07

- Destinatarios:

Publicado en - Destinatarios a 10:05 am por Miguel Ángel Torres González

Esta página invita a participar a todo el que esté interesado en gestionar personalmente su patrimonio, fundamentalmente al inversor ambicioso que no se conforma con la rentabilidad de los productos de inversión de Renta Fija, y desea arriesgar parte de su patrimonio invirtiendo en Bolsa, pero de la forma más segura posible: a largo plazo, en valores sólidos e invirtiendo directamente en acciones (no en productos derivados). También para mis amigos, los que confían tanto en mí que me piden consejos que no me atrevo a dar, con esta página quiero que aprendan a tomar sus propias decisiones de inversión, y que aprovechen mi experiencia para cometer menos errores de los que yo cometí en mis primeras inversiones.l

04.09.07

- Quién soy:

Publicado en - Quién soy a 10:06 am por Miguel Ángel Torres González

Mi perfil es el de un inversor agresivo en renta variable (invertido en Bolsa entre el 90 y el 95% de mi patrimonio financiero), pero con una estrategia de valor, invirtiendo a largo plazo en valores de calidad que puedan estar infravalorados. Para elegir las empresas en las que invierto realizo análisis cuantitativos basados en PER, Rentabilidad por Dividendo, BPA, ROE, P/BV, precio objetivo, etc.

Llevo 12 años invirtiendo en Bolsa con excelentes resultados, habiendo superado al IBEX-35 en todos los ejercicios excepto en 2005.

 

Mi finalidad es la de conseguir la mayor rentabilidad posible para mi patrimonio, pero con la seguridad suficiente que hasta ahora otorgan las series estadísticas históricas de inversión en bolsa en empresas infravaloradas, siempre con vocación de largo plazo. De la colaboración y ayuda mutua entre inversores con el mismo perfil, podemos salir todos beneficiados. Mi otra finalidad es compartir mi experiencia inversora con todos los que, confiando en mi, alguna vez me han pedido consejo en esta materia.

04.08.07

- Libro de próxima publicación sobre gestión de inversiones. Extracto del primer capítulo.

Publicado en - Libro sobre inversiones en bolsa a largo plazo a 11:44 am por Miguel Ángel Torres González

Capítulo 1

¿CUÁNTO TENGO?, ¿CUÁNTO NECESITO?, ¿DE CUÁNTO TIEMPO DISPONGO PARA CONSEGUIRLO?, ¿QUÉ INVERSIÓN ME CONVIENE MÁS?

INTRODUCCIÓN:

Seguro que en alguna ocasión se ha planteado si está actuando de forma adecuada respecto a sus decisiones de ahorro e inversión. Es más, probablemente, y aunque le parezca lo contrario, tiene Vd. Una idea bastante imprecisa acerca de su propio patrimonio. Por otra parte, ahorrar supone un esfuerzo, y la mayoría de las personas sólo están dispuestas a esforzarse ahorrando si hacerlo va a proporcionarles una mayor capacidad de consumo en el futuro; ahorrar y dejar de consumir hoy, resulta muy poco atractivo si ello no nos permite tener una situación futura más desahogada.

Cada persona tiene una actitud diferente respecto al ahorro y la inversión, y conviene que antes de seguir adelante, reflexione acerca de ello y se conteste a las preguntas formuladas en el título de este capítulo. Mientras unos piensan que es necesario ahorrar e incrementar el patrimonio personal o familiar de cara a necesidades futuras (comprar una casa, cambiar de coche, financiar los estudios de los hijos, mantener el poder adquisitivo una vez llegada la jubilación, legar un patrimonio a los descendientes, etc), otros no se lo plantean y prefieren vivir al día y sin ahorrar, bien porque no se plantean esas necesidades futuras, o bien porque no están seguros de que su esfuerzo les acerque a esa situación ideal patrimonial futura.

A no ser que este libro haya caído en sus manos por pura casualidad, usted seguramente le da bastante importancia a la idea de conseguir un patrimonio y rentabilizarlo, o bien de mantenerlo e incrementarlo si ya lo posee. En cualquier caso, es necesario saber de dónde parte (cuánto patrimonio posee actualmente) y adónde quiere llegar (cuánto patrimonio necesitará en el futuro para hacer frente a alguna/s de las necesidades descritas) y en cuánto tiempo (plazo del que dispone para conseguirlo). Es fundamental que, aunque no lo pueda precisar con exactitud o ni siquiera sepa ahora si surgirá alguna nueva necesidad económica en la que ahora ni piense, vaya adecuando sus decisiones de ahorro e inversión a su propia evolución financiera personal y/o familiar.

Por último, cuando trate de decidir en qué va a invertir su dinero, las posibilidades son tan amplias que puede sentirse abrumado. Para decidirlo tendrá que saber de cuánto tiempo dispone para conseguir su meta (si por ejemplo lo que desea es poder complementar su futura jubilación y ahora tiene 45 años, dispone de aproximadamente 20 años para hacerse con un capital que le genere las rentas necesarias para ello). Pero sobre todo, deberá invertir de forma que su inversión no le provoque ansiedad ni insomnio; las inversiones que pueden generar mayores rendimientos son también las más arriesgadas, por lo que deberá conciliar su ambición y su personalidad, conocer su grado de aversión al riesgo. En este sentido, hay personas que nunca invertirán en renta variable (Bolsa), porque la posibilidad de perder dinero las aterra; otras, en cambio, deciden apostar fuerte invirtiendo con la máxima tranquilidad aun sabiendo que en el peor de los casos pueden llegar a sufrir fuertes pérdidas patrimoniales.